sábado, 7 de mayo de 2016

Franz Kafka y su época.

Franz Kafka nació en Praga el día 3 de julio de 1883 y falleció el 3 de junio de 1924 a los cuarenta años de edad en Austria; siendo su cuerpo llevado a Praga para enterrarlo en su ciudad natal. Fue hijo de Hermann Kafka, hombre que ganó una notable reputación cuando transformó el negocio de mercería en grandes almacenes un año antes de nacer su hijo. De Julie Löwy, su madre; sabemos que se crió en el seno de una familia con más prosperidad que la de su esposo y que recibió una educación sobresaliente.


En cuanto a sus estudios, tenemos conocimientos de que fue un destacado escritor judío. A demás de sus conocimientos sobre el alemán (su idioma materno), también estudió el idioma checo por petición de su padre. Más tarde, en el año 1907, tras haber finalizado sus estudios de Derecho en la universidad de Praga; se incorporó a una agencia de seguros. En ese momento es cuando comienza a escribir, pero se le diagnosticó tuberculosis sobre el año 1917, obligándole entonces a verse involucrado en un proceso de recuperación por dicha enfermedad.

Un año antes de su muerte decide trasladarse a Berlín con la idea de mantenerse alejado de su familia para así poder centrarse en su obra, dejando atrás algunas relaciones tormentosas con algunas mujeres y especialmente a su padre, hombre que tenía gran aprecio por su hijo.

Posteriormente, mientras empeoraba el estado de salud en el que se encontraba Franz Kafka, éste se traslada de Berlín a Praga, donde fue enviado a un sanatorio en el que recibió tratamientos. Muere en dicho lugar en el año 1924.

Respecto a su época (en mitad del siglo XX), podemos decir que su vida se encuadró en una etapa caracterizada por el elevado número de conflictos que hubo, lo que hizo que fuera una etapa complicada y muy compleja. Cabe destacar los cambios que se produjeron en algunos de los ámbitos más importantes como la política, la ideología o cambios en la sociedad. Para resumir tal periodo, podemos establecer una división de éste formando dos etapas. En la primera de ellas, da lugar la crisis de fin de siglo, lo que dio paso a eliminar y poner fin a la sociedad burguesa, eliminando a su vez todos los derechos que esta tenía. Por si fuese poco, se produjo una guerra en el año 1914 que trajo consigo los primeros comienzos de la historia contemporánea.

En su segunda etapa con el final de la guerra tras cuatro años de frecuentes conflictos, comienza un periodo de entreguerras iniciado con una notable mejora en la economía, pero era tal la mejora que se produjo que dicho crecimiento se deshizo en el conocido crack del año 1929. En pocas palabras para explicar el denominado crack del 29, podría decirse que se trató de una crisis fatal que dio paso a tiempos de penurias que tuvo como consecuencias enfrentamientos ideológicos. Finalmente sucede la Segunda Guerra Mundial.


Como podemos observar, ambos periodos estuvieron caracterizados por momentos de crisis. Como otras consecuencias, el hombre posee una visión pesimista y desencantada de la realidad, se cuestionaba sobre el sentido de su existencia y se implantó el pensamiento irracionalista y vitalista, siendo uno de sus precursores el filósofo Nietzsche. También da lugar el existencialismo, que decía que la esencia del hombre se reduce a su existencia. Con ello se creía que la realidad era algo que no podía ser expresado por la razón.

No solo se producirán cambios en la economía y en la sociedad, sino que la Literatura también será testigo de algunas modificaciones. Entre estos cambios podemos apreciar que la novela pasa a ser más formal que en tiempos anteriores y se elimina la narración omnisciente.

Los autores más reconocidos de esta etapa realista son Marcel Proust, autor francés de la obra "En busca del tiempo perdido" y James Joyce, autor irlandés de la obra "Ulises". También están Hemingway y Robert Musil entre otros.

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