martes, 3 de mayo de 2016

De pícaros y caballeros. Tarea 4. Claroscuro.

Esta tarea realizada de forma individual, es la última actividad que compone el apartado de "Pícaros y caballeros". Consiste en realizar un comentario crítico en el que trataremos entre otros aspectos, de que trata la picaresca y, en caso de que sea posible, establecer una vinculación de esta con el presente.

Como hemos estudiado, la picaresca se trata de un conjunto de novelas que principalmente contaban las aventuras de un pícaro, con la finalidad de hacer una especie de crítica o denuncia de la situación social de aquel entonces.

Hemos observado en tareas anteriores que, la principal aspiración de los pícaros del Siglo de Oro, era sobrevivir y subsistir aprovechándose de otras personas pero; ¿piensas que se diferencian en algo los pícaros de esa época con los actuales? Resulta que, actualmente, si que se puede apreciar una gran diferencia. Cuando hablo de esta gran diferencia, me refiero a que quizás los pícaros del Siglo de Oro ya naciesen con la necesidad de comportarse de esa forma tan característica para poder superar las muchas adversidades con las que se encontraban, como por ejemplo, el hambre. A diferencia de los pícaros del Siglo de Oro, los pícaros del Siglo XXI podrían considerarse a determinadas personas que son muy astutas y que poseen un disimulo que emplean con la finalidad de conseguir aquello cuanto deseen. Dando mi opinión al respecto, pienso que un pícaro del Siglo XXI no se aprovecha de los demás para poder comer (por ejemplo), sino que lo hacen por cualquier otro motivo.

A raíz de ello podemos plantearnos si realmente la picaresca puede considerarse un rasgo nacional. Tras una breve reflexión, he llegado a la conclusión de que sí lo es puesto que es algo que probablemente compartan muchos de los países, ya que son muchas las personas que pueden comportarse de ese modo si es lo que buscan.

Con este párrafo anterior podríamos dar nuestra opinión sobre si los pícaros son de una misma clase social. Personalmente considero que no son de una misma clase social. Si es verdad que puede que actualmente y al igual que en el Siglo de Oro los pícaros que más abundan son los que necesitan cubrir sus necesidades primarias. Esto no quita que personas que ya poseen cierta "riqueza" se comporten también como tales, siendo un ejemplo ejemplo de ello el conocido Iñaki Urdangarín, el cual ha estado realizando unos negocios de los que se sospechaba y ha acabado en manos del juzgado. Por lo tanto podemos sacar otra conclusión por el momento. Sabemos entonces que hay diferentes tipos de pícaros que se dedican a diferentes acciones que varían y dependen de la clase social en la que éstos se encuentren.

A raíz de todo lo que llevamos comentado, podemos pensar que comportarse como pícaros es una tarea fácil y, si así lo fuese, ¿quedan entonces ideales por los que luchar? En caso de que así fuera, ¿quienes defienden dichos ideales?

Es evidente que actualmente quedan ideales por los que luchar a pesar de la picardía que hay. Estos ideales los defienden en mi opinión las personas más humildes y las que verdaderamente tratan de luchar por sus valores.

Podríamos nombrar a estas personas con el nombre de "Quijotes", estableciendo una relación entre este y la sociedad actual, pues al igual que Don Quijote; la sociedad actual también realiza numerosos intentos de hacer justicia.

Dicha minoría de personas que no se comportan como pícaros, están caracterizadas principalmente por ser humildes, por tratar de hacer justicia y, entre otras cosas, se caracterizan por conocer en su totalidad el entorno que les rodea y la sociedad en la que viven. Puede que conocer los momentos en los que vivimos sea lo decisivo para comportarnos de una forma o de otra.

Para terminar esta actividad, quería destacar que me considero de esa pequeña minoría, aunque en alguna ocasión también he sido un poco pícaro. Me ha resultado una actividad muy interesante puesto que daba mucho juego a la hora de comparar y establecer diferencias entre los pícaros del Siglo de Oro y los del actual Siglo XXI.

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