viernes, 13 de mayo de 2016

Comentario del T. II. sobre La Metamorfosis.

La grave herida de Gregor, cuyos dolores soportó más de un mes –la manzana permaneció empotrada en la carne como recuerdo visible, ya que nadie se atrevía a retirarla–, pareció recordar, incluso al padre, que Gregor, a pesar de su triste y repugnante forma actual, era un miembro de la familia, a quien no podía tratarse como un enemigo, sino frente al cual el deber familiar era aguantarse la repugnancia y resignarse, nada más que resignarse.
Y si Gregor ahora, por culpa de su herida, probablemente había perdido agilidad para siempre, y por lo pronto necesitaba para cruzar su habitación como un viejo inválido largos minutos – no se podía ni pensar en arrastrarse por las alturas –, sin embargo, en compensación por este empeoramiento de su estado, recibió, en su opinión, una reparación más que suficiente: hacia el anochecer se abría la puerta del cuarto de estar, la cual solía observar fijamente ya desde dos horas antes, de forma que, tumbado en la oscuridad de su habitación, sin ser visto desde el comedor, podía ver a toda la familia en la mesa iluminada y podía escuchar sus conversaciones, en cierto modo con el consentimiento general, es decir, de una forma completamente distinta a como había sido hasta ahora.
Naturalmente, ya no se trataba de las animadas conversaciones de antaño, en las que Gregor, desde la habitación de su hotel, siempre había pensado con cierta nostalgia cuando, cansado, tenía que meterse en la cama húmeda.
La mayoría de las veces transcurría el tiempo en silencio.

En este fragmento podemos establecer como tema principal el sentimiento de soldad que posee el protagonista al haberse convertido en un extraño insecto. También podemos establecer como tema la autoridad o el trato que el padre da a Gregor y el sentimiento de culpabilidad o condena que éste siente.

Si tratásemos de relacionar estos temas con el resto de la obra, podríamos ver que de alguna forma u otra están continuamente presentes debido a que tras la transformación de Samsa, éste es tratado de una forma diferentes incluso por los miembros de su familia, lo que le hacen estar en los diferentes estados que comentábamos antes como temas de este fragmento. Como ya comentábamos en el anterior comentario, esta novela está compuesta por tres partes y, aproximadamente guardan la misma extensión.

A raíz de ello, podemos destacar que este fragmento pertenece a la tercera parte de ésta obra, siendo su narrador en tercera persona omnisciente. El tiempo en el que se desarrollan los hechos es totalmente lineal por lo que la presencia de flash-backs.

En cuanto a su estructura, podemos establecer una división del fragmento en dos partes. La primera está formada por el primer párrafo y la segunda lo comprende el último, en el que el protagonista expone su reflexión.

Sobre su espacio podemos decir que los hechos que se presentan en este fragmento se desarrollan en la habitación de Gregor, por lo que tienen lugar en un espacio cerrado. En cuanto a los recursos literarios, cabe destacar que en este fragmento encontramos nuevamente el símbolo, esta vez se trata de una manzana que representa el sentimiento de culpabilidad que posee Gregor Samsa.

Para finalizar podríamos hacer mención de los personajes que aparecen en este fragmento. Los personajes principales que se citan en este fragmento son Gregor Samsa y el padre.

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