viernes, 13 de mayo de 2016

Comentario del T. I. sobre La Metamorfósis.

Gregor sólo necesitó escuchar el primer saludo del visitante y ya sabía quién era, el apoderado en persona. ¿Por qué había sido condenado Gregor a prestar sus servicios en una empresa en la que al más mínimo descuido se concebía inmediatamente la mayor sospecha? ¿Es que todos los empleados, sin excepción, eran unos bribones? ¿Es que no había entre ellos un hombre leal y adicto a quien, simplemente porque no hubiese aprovechado para el almacén un par de horas de la mañana, se lo comiesen los remordimientos y francamente no estuviese en condiciones de abandonar la cama? ¿Es que no era de verdad suficiente mandar a preguntar a un aprendiz – si es que este «pregunteo» era necesario? ¿Tenía que venir el apoderado en persona y había con ello que mostrar a toda una familia inocente que la investigación de este sospechoso asunto solamente podía ser confiada al juicio del apoderado? Y, más como consecuencia de la irritación a la que le condujeron estos pensamientos que como consecuencia de una auténtica decisión, se lanzó de la cama con toda su fuerza.
Se produjo un golpe fuerte, pero no fue un auténtico ruido. La caída fue amortiguada un poco por la alfombra y además la espalda era más elástica de lo que Gregor había pensado; a ello se debió el sonido sordo y poco aparatoso.
Solamente no había mantenido la cabeza con el cuidado necesario y se la había golpeado, la giró y la restregó contra la alfombra de rabia y dolor.
– Ahí dentro se ha caído algo – dijo el apoderado en la habitación contigua de la izquierda.
Gregor intentó imaginarse si quizá alguna vez no podría ocurrirle al apoderado algo parecido a lo que le ocurría hoy a él; había al menos que admitir la posibilidad.


Pero, como cruda respuesta a esta pregunta, el apoderado dio ahora un par de pasos firmes en la habitación contigua e hizo crujir sus botas de charol.

En este fragmento podríamos destacar como tema principal la autoridad que se da entre el individuo y la sociedad. Esta autoridad la podemos encontrar presente en la figura del apoderado del almacén para el que trabaja Gregor, dándose entonces como ya comentábamos, la humillación del hombre ante el poder autoritario. En resumidas palabras, lo que nos cuenta este fragmento es la visita del apoderado por orden del jefe del almacén a la estancia en la que se encontraba Gregor. Podemos sacar en conclusión que, finalmente, en la  mañana en la que el protagonista aparece en ese nuevo estado, el apoderado al percatarse huye del lugar sin que volvamos a saber nada de él. Gregorio no está en buen estado para trabajar y es consciente de que nadie pregunta por él ni muestran un mínimo estado de interés por ayudar a su querida familia en apuros. Como tema secundario podríamos establecer el egoísmo puesto que a Gregor no se le agradece nada sobre su trabajo.

Si relacionamos este tema con el resto de la obra, podemos ver que está presente continuamente desde su comienzo hasta prácticamente el final. Se presentan algunos elementos como símbolos de la autoridad ejercida sobre el individuo, siendo un ejemplo de ello las puertas con llave, que al no tener el protagonista habilidad para abrirlas o cerrarlas, se ve obligado a la difícil necesidad de depender de otras personas para moverse a su antojo. La metamorfosis está compuesta por un total de tres episodios.

En concreto, este fragmento pertenece a la primera parte que compone a la obra y el narrador nos cuenta los hechos en tercera persona.

Sobre el espacio, podemos observar que el ambiente en el que se desarrolla este fragmento es un lugar cerrado, tratándose probablemente de la habitación en la que Gregor Samsa se encontraba en la mañana de la transformación. El transcurso del tiempo es lineal.

Haciendo una breve consideración del estilo sabemos de antemano que las figuras retóricas no son muy abundantes, no obstante, abundan las hipérboles, las interrogaciones retóricas y el uso de símbolos. En este fragmento se da mayoritariamente el uso de interrogaciones retóricas, por ejemplo, ... ¿es que todos los empleados, sin excepción, eran unos bribones?... . También encontramos un símbolo (las botas de charol) que usa para hacernos ver el poder del apoderado. No podemos pasar por alto el uso de la paradoja cuando dice: Se produjo un golpe fuerte, pero no fue un auténtico ruido.

Para finalizar, podríamos mencionar a los personajes que se mencionan en este fragmento, siendo estos: Gregor, el apoderado y también se hace una ligera mención de la familia.

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