lunes, 23 de noviembre de 2015

Libro de buen amor - Comentario

Dicen que enfermo estaba el león, con dolor: los animales fueron a ver a su señor. Animóse con ellos y sintióse mejor, alegráronse todos demostrándole amor.

Por hacerle servicio y por más le alegrar convidáronle todos para darle yantar; le rogaron señale a quien sacrificar; mandó matar un toro, que podría bastar.

Partidor hizo al lobo; mandó que a todos diese: este apartó el menudo, para que lo comiese el león, a quien dijo la mesa bendijese; para sí, la canal, la mayor que se viese.

“-Señor, tú estás enfermo; esta carne liviana cómela tú, Señor, te será buena y sana; a nosotros nos basta la canal, parte vana.” El león se enfurece: de comer tiene gana.

Alzó el león la mano, como si bendijera, y al lobo en la cabeza golpeó, de manera que una oreja del casco casi le arrancó entera. Luego ordenó a la zorra que la carne partiera.

La raposa, ladina, obedeció asustada; todo el toro al león ofreció la taimada. A los demás, las tripas y bofes, sin más nada. Del león la raposa fue muy felicitada.

“-¿Quién os enseñó, amiga, a hacer la partición tan buen, equitativa y llena de razón?” “-En cabeza del lobo aprendí la lección, del lobo tomé ejemplo para mi decisión.”


El fragmento que vamos a comentar pertenece al libro del Buen Amor, cuyo autor es Juan Ruiz, el arcipreste de Hita. El libro fue escrito en el siglo XIV (1350) y se trata de una narración (fragmento de un cuento) en verso, más exactamente de una autobiografía ficticia. La obra se encuadra dentro del Mester de Clerecía medieval.

Podríamos decir que el tema de este texto es "la capacidad" que tiene el ser humano para fijarse en su entorno y los errores que unos cometen para que cuando llegue nuestro momento de actuar sepamos como hacerlo o al menos estemos más seguros de nosotros mismos sin cometer los errores que otro cometieron.

En este fragmento extraído de un texto ficticio, podemos observar tras su lectura que al parecer un grupo de animales van a visitar a un león que está enfermo. Éste alegre y sin esperar dicha visita, ordena a algunos de los animales matar a un toro para comerlo y elige a un lobo para que hiciera un reparto igualitario de todas las porciones o trozos de comida del toro. El lobo, que lleno de rabia estaba, le da al león toda la carne buena que el toro tenía y le dice que al estar enfermo debería comer bien, por lo que el lobo elige a un zorro para que repartiera la carne.  El león, que estaba satisfecho quiso hacer una pregunta al zorro: ¿quién te ha enseñado a repartir tan bien?, a lo que el zorro le dijo que se fijó en la mala actuación que tuvo el lobo anteriormente y que no cometería ese fallo nuevamente.

El fragmento tiene siete estrofas, las cuales, individualmente, tienen un total de 4 versos alejandrinos con una sola rima consonante, como es el caso de la primera estrofa. También cabe destacar que el fragmento tiene un total de tres partes, las cuales son: la primera parte es la constituida por la primera estrofa, la segunda parte abarca desde la segunda estrofa hasta la sexta, incluyendo ambas, y la tercera parte que la formaría la última estrofa, en la que está reflejado el lema de la historia.

Me ha causado especial atención al uso que el autor hace de frases largas, incluso a veces alterando el orden de éstas mediante el hipérbaton; como es el caso de: "para sí, la canal, la mayor que se viese".

Si bien nos paramos y nos ponemos a reflexionar sobre el texto, podemos pensar que la situación que el autor nos plantea no sigue estando presente entre nosotros, al menos en la mayor parte de la población; y digo una mayor parte de la población porque muchas personas siguen tomando aún decisiones que son muy egoístas por su parte desgraciadamente.



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